viernes, 13 de junio de 2014

LA EDUCACION TECNICA EN VENEZUELA


     La competitividad mundial de un país está determinada en gran parte por la productividad de su población (Enright, Frances y Scott, 1994). Por ello, la mejor inversión de un país está en la educación y capacitación, los cuales con escasos los recursos naturales que se han incrementado enormemente su productividad a partir del desarrollo de las habilidades en recursos humanos. Es por esto que se crea un espacio de reflexión sobre la problemática existente en el mercado laboral dentro del  sistema educativo.
      En Venezuela, La educación  se encuentra actualmente inmersa en un proceso de resurgimiento, lo cual permite orientarla como una oportunidad de desarrollo humano para la sociedad del conocimiento en el siglo XXI. Esta orientación hace hincapié en la satisfacción de las necesidades y aspiraciones de formación, capacitación y entrenamiento del individuo, así como en la demanda del mercado de trabajo, en el cual se insertará como un ente productivo.
     Son muchos, los conjuntos de oportunidades, que la Educación Técnica ofrece a adolescentes y jóvenes, para que asistan, permanezcan, aprendan, desplieguen su condición protagónica, y se preparen para continuar estudios que sirvan como sustento para aumentar la calidad de vida.
     Sin embargo, El maestro enseña lo que el sistema educativo quiere que enseñe, cuando debería haber una educación más amplia, donde le podamos enseñar a los egresados diversidad de estrategias, concepciones y formas de ver la educación para una aplicación del diseño curricular más consciente. La formación docente se ha tergiversado, se está dando formación en menos tiempo lo cual le resta calidad, y aunque la educación es un problema de todos, el docente es el núcleo y si su formación no es de calidad, la educación no va ser de calidad.
      El sistema educativo nacional está diseñado como un gran cuello de botella, con una gran masa de bachilleres que no tienen otro camino que solicitar cupos en las universidades nacionales, en razón a la falta de oportunidades educacionales y a su imposibilidad de ocuparse en el sector laboral, lo cual justifica la alta matriculación de la Universidades públicas. A esto también hay que añadir la elevada tasa de estudiantes que permanece en las aulas de clase universitarias durante largos periodos (entre 8 y 10 años), Esta demora obedece a falta de penalización de estudiantes de bajo rendimiento y a la necesidad estudiantil de dedicarse a otras actividades remuneradas, dado su bajo poder adquisitivo.
      Por eso ahora más que nunca debemos entender que unidos podemos salir adelante, y por más que el Gobierno quiera sacarnos de nuestro camino los venezolanos daremos la cara por defender todo lo que nos ha costado construir.